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¿Cada cuánto tiempo tengo que limpiar mis cristales?

Limpieza de Cristales a Domicilio en Zaragoza


(Si te están apuntando con una pistola y necesitas la respuesta ahora mismo, te llevamos allí ya mismo. Si no, quédate y disfruta el artículo)

La pregunta del millón.

Muy clásica después de la primera limpieza de cristales a domicilio.

No falla.

¿Esto cómo lo hacemos para que vengáis antes de que se pongan igual de sucios? ¿Cada mes? ¿Cada 3 meses?

Y en este punto, por nuestra cabeza pasan muchas cosas.

En este artículo te detallamos cuáles son, cada cuánto recomendamos nosotros hacer la limpieza de los cristales, y cuál es la realidad de nuestros clientes.

Dime qué respondes y te diré quién eres


Vamos al grano.

Sin rodeos.

Si te dicen que tienes que limpiar los cristales cada 3 meses y que tienes que programar la cita ya, o insisten en sugerirlo, estás frente a un profesional rancio.

De esos que no ven más allá de los 50€, 60€ o 100€ que quieren ganar en la siguiente limpieza.

Perfiles que me vienen a la mente: 

  • Gerente/comercial de «empresa de limpieza con 30 años de experiencia en el sector».
  • Limpiacristales que trabaja en A, pero que no es muy bueno y anda flojo de faena.
  • Limpiacristales que trabaja en B (en negro) y que tiene que atarte como pueda.

Si por el contrario te animan a razonar la frecuencia de limpieza, te explican porqué sí o porqué no, y te sugieren que seas tú quien lo valore, es probable que te sorprenda  y hasta pienses ago como:

¿Estos no quiere trabajar o qué?

Verídico.

Pero no.

Claro que quieren trabajar. Incluso más que los demás.

Lo más seguro es que a quien tengas en frente sea a la minoría de profesionales que quieres tener cerca. Y te lo decimos de cara: entre ellos, nos contamos nosotros.

Te detallamos a continuación los factores que exponemos a nuestros clientes antes de que tomen una decisión o se comprometan a cierta frecuencia. También te explicamos las razones que nos llevan a actuar de este modo.

Factores para determinar la frecuencia

Cuando un cliente nos pregunta por frecuencias, nosotros pensamos en los siguientes dos factores:

Factor económico

  • ¿Te sale rentable pagar X€ cada mes/tres meses/6 meses?
  • Cuando vengamos a limpiar dentro de X tiempo, ¿notarás la diferencia? ¿O pensarás que te has dejado el dinero en una cosa innecesaria?
  • ¿Realmente miras tanto por las ventanas?

Factor «Necesidad»

  • ¿Hay algo o alguien que te obliga a tener los cristales constantemente limpios? ¿Una actividad empresarial, un negocio…. o hasta un TOC?
  • ¿Son tus cristales una parte fundamental de la estructura de tu domicilio? ¿Si están sucios vas a perderte el amanecer, o tus invitados no podrán disfrutar de vistas al Ebro o al Moncayo?
  • ¿Tienes un programa de limpieza estricto o flexible?

Sería fácil comprometerse después del subidón de los cristales limpios, firmar un contrato. Pero para el carro…. Hay tres razones en concreto por las que no hacemos eso, y te las mostramos a continuación.

3 razones para no cerrar una frecuencia de limpieza con un particular o domicilio

Estas son las razones por las que en Betta Limpiacristales no cerramos frecuencias de limpieza con clientes particulares, ni recomendamos insistentemente.

  • No te queremos tomar el pelo. Si no te han molestado los cristales sucios (sucios de la muerte) por meses o años, limpiarlos de nuevo en tres meses te va a parecer una broma.

    Los vas a ver «espectaculares», y probablemente canceles la cita o peor, hagas la limpieza con remordimientos o a regañadientes.

  • Queremos que tu dinero dure. Hay quien se viene arriba para limpiar los cristales de casa cada mes (o cada tres o más). Se quedan de piedra cuando les decimos que no, que no es buena idea *. Y es que el gasto en limpieza de cristales mensual sólo se apreciará de verdad si ese mes ha caído barro. Cuando no sea así (mayoría del tiempo), será un gasto que no se disfrutará en plenitud, y que convertirá el servicio es una carga indeseada.

    Y después de ver que no te renta, viene el problema de reconocerlo y decirnos amablemente que de momento no vayamos más. Eso nos hace pensar que lo hemos hecho mal, y genera una tensión extraña. Una pena… ¡Ahórrate el mal trago!

  • Libres de ataduras y agobios. A las dos razones anteriores, hay que añadirle el factor «a ver cómo nos coordinamos para que vengas porque el lunes hace ya 3 meses de la última limpieza, pero es que va a llover y blablaba».

    Si los cristales no son una parte fundamental de la vivienda y realmente necesitas limpiarlos, estar pensando en que tienes añadir otra cosa más a la agenda, puede ser insufrible.

    Nuestra filosofía es clarísima: si te gusta nuestro modo de trabajar y nos necesitas, ya nos llamarás.

    Pero sin persecuciones. Las persecuciones para Hollywood.

Sin tomaduras de pelo, economizador y libre de ataduras

Nuestras razones para dejarte libre son las tuyas

Probablemente alucines pepinillos al ver que una empresa de limpieza de cristales te sugiera que te lo pienses dos veces antes de contratar un servicio con frecuencia cerrada.

No eres la primera persona.

Pero así es como trabajamos en Betta Limpiacristales.

La falacia de vender por vender no nos gusta para nosotros, y tampoco la queremos para ti.

Cuando a diferencia de atar, se da libertad, los clientes se sienten con la plena confianza de llamar cuando lo necesitan. Esto a su vez, nos reporta un flujo constante de trabajo que nos ayuda a hacer previsiones y establecer una fuerza de trabajo.

Si has llegado hasta aquí leyendo todo el artículo, me pongo la mano en el pecho y te doy gracias por tu tiempo.

Si no, gracias también por estar aquí, supongo.

La respuesta que damos a todos nuestros clientes es:

Límpialos cuando te molesten a la vista. Cuando mires por la ventana y no te sientas a gusto.

Betta Limpiacristales asesorando a un cliente sobre la frecuencia de limpieza de cristales

Claro está, cuando un cristal se limpia cada 3, 6 meses, o mínimo una vez al año, los resultados son mucho más bonitos, agradables, y después más fáciles de mantener. Incluso pueden llegar a ser más baratos.

Pero lejos de imponerte nuestra opinión, que en casa los limpiamos aproximadamente cada 2, 3 meses, dejamos que seas tú quien tome la decisión consciente, y no por un pronto ni por técnicas de marketing agresivas.

¡Hasta la próxima!

* Cuando un cliente solicita en específico un servicio de limpieza de cristales mensual, y tiene muy claro que lo necesita, nuestra misión y obligación es satisfacer gustosamente y con la mayor de las calidades esa necesidad.